sábado, 16 de junio de 2012

Call me maybe

Muchas veces me paro a pensar cómo es la mente humana en lo referente a las pérdidas. ¿Cómo se afronta cuando alguien no está? y por no estar hablo en todos los sentidos posibles. ¿Cómo puedo saber cómo me afectarán las pérdidas, los alejamientos, todo?

Nunca he llevado muy bien nada de eso, para que mentir, es complicado sentir que las cosas se acaban, aunque es algo que se sabe. Nada permanece eternamente, lo que de la tierra vino, a ella vuelve. Pero ¿Es una idea absurda el prensar que es solo eso? ¿Simplemente las cosas se terminan y punto?
Hay cientos de cosas que se han terminado en mi vida, amistades perdidas, relaciones rotas, perdidas insustituibles, y no creo que nunca haya estado a la altura.

No sé afrontar el olvido, o supongo que realmente lo acepto cuando deja de importarme, aunque hay cosas que jamás dejan de ser esenciales en tu vida. Un recuerdo que será eterno, no hablo de una estúpida relación, si no de lazos de sangre, de ese cariño que es insustituible, eso no se olvida, por tanto ¿Cómo se supera?
Si me paro a reflexionar, hay muchas cosas en mi vida que jamás he zanjado, multitud de hechos que requieren un adiós. Esas cosas son necesarias para dejar ir a los fantasmas del pasado.

¿Nunca te pasa que sin motivo aparente, descubres que hay tantas personas que te han dejado sola a lo largo de tu vida? Se fueron sin dar explicaciones, como el viento viene, te refresca una brisa, y se va. Otras muchas simplemente te expulsaron o fuiste tú quien las tomó como elemento herético.
¿Qué certeza tengo de que eso no volverá a pasar? Supongo que ninguna. Esas cosas pasan, y quizás, cuando decida afrontarlas, dejarán de volver a mi mente como un tema que jamás se terminó.


Hay días que es mejor no pensar, ponerse los cascos con la música muy alta, y dejar pasar las horas. Esos días, me pinto las uñas, aunque viniendo de mi, no es ninguna novedad, yo siempre me pinto las uñas.
Despejarse implica evadirse, y en esta calurosa habitación, la mejor manera es con la música muy alta y pegando saltos mientras suena call me maybe.
Aunque a la 1:43 no quiero imaginarme la cara de mis padres si pongo esa canción a toda voz. Pero con imaginármelo me basta, ya solo eso me hace sonreír. Supongo que pensar en quienes ya no están no sirve de consuelo, simplemente de martirio, un martirio innecesario.
Lo llamaremos destino, o X por no ser místicos, pero las cosas suceden por algo. Y me alegra pensar que por lo menos, jamás me ha faltado ese afán de superación ante todo, incluso ante las despedidas improvistas.
Le voy a dar al play de nuevo. Cerraré los ojos y disfrutaré de este momento tan mio. Buenas noches =).

-m.
Hey, i just met you and thi is crazy
But here’s my number so call me, maybe

domingo, 10 de junio de 2012

Que somos dos enfermos que se curan con los besos

Últimamente estoy más sonriente, creo que es por tu culpa, que me haces muy feliz. 
Hay detalles que me matan, hacen que no me crea lo genial que es todo. Lo genial que eres tú.