domingo, 20 de abril de 2014

El querer si ocupa lugar

Lo mismo llega el día en que quedamos para tomar un café, y recordamos lo bonito que fue querernos. 
Lo mismo llega el día en el que deja de frustarnos la distancia y aceptamos las situaciones como vienen. 

O lo mismo, que sé yo, no. 
Lo mismo estamos hechos para fracasar, no en el amor, si no en el trato. 
Lo mismo el cariño que nos une, comienza a cansarse de tantas niñerías... Lo mismo descubrimos que en esta vida, larga y dura, no vamos a ser capaces de hacer las cosas bien.

Por lo menos, tengo un pequeño consuelo. Y es que entre tanto que nos hacemos, hay cosas buenas que una aprende: 
  • El querer si ocupa lugar. Lo ocupa todo, y créeme, que a mi ya no me queda espacio. 
  • Hacer el amor, merece la pena. Sobretodo si se dicen te quiero dos corazones sin freno, y quinta marcha. 
  • Hay amores que si, que parece que se acaban, y lo mismo florecen o no, pero desde luego, nadie olvida esa primavera. 
  • Qué los mejores viajes, estuvieron a una hora. Y mereció la pena cada kilómetro. Por mucho que ahora nos pese darnos los buenos días. 
  • Qué los celos nos llevan de la mano. Si, a los dos. 
  • Y que la desconfianza no es buena compañera...

Qué si, que lo mismo hablamos mañana. Qué lo mismo de aquí a unos días nos comemos a besos... Y que si, qué después de los besos, llega la tormenta.

Que se nos da genial querernos y odiarnos. 
Que se nos da genial querernos...

Emecé

lunes, 14 de abril de 2014

Incondicional.

Supongo que hoy estoy feliz. Y cuando una se siente como nueva, da igual que tenga la mitad de cuerpo quemado por el sol, que no hay quien le robe la sonrisa. 

Se que los optimistas se llevan mayor golpe, pero no quiero ser triste nunca más. No voy a perder la esperanza. Porque siempre vuelve. 
Quizás la gente tiene razón. Quizás estamos destinados a sufrir... o simplemente mi destino es quererte bajo cualquier circunstancia. Y eso me hace feliz. 

Todo el mundo dice entender de amor, pero lo cierto es que cada uno entiende su propio sentimiento. Y siempre está el que viene a darte consejos de su cosecha, que lo mismo a ti no te sirven.
Y yo entiendo cómo es el amor, y puede ser todo lo que imagines: grande, pequeño, pasajero, cruel, mentiroso, apasionado...
Y el mío es incondicional. Incondicional por tí. Porque da igual los kilómetros que nos separen, las semanas que llevemos sin hablar, el odio acumulado... Por tí, soy incondicional. Por tí, no es que lo deje todo, es que soy yo quien te pide que me digas ven. Porque fuiste, eres y serás esa llama en mi cabeza que me vuelve incoherente, me ciegas, y me haces más feliz que nada. 
No quiero irme de tu lado, porque en días como los de hoy, me vuelvo enorme. Y me doy cuenta de que tienes esa capacidad, la de enamorarme solo con existir. 

Porque soy feliz sabiendo que respiras. Porque si me miras, me siento única. Y que solo soy preciosa para tí y por tí.
Porque hay quien dice que hace casi un año que casi me mato, pero lo que no sabe nadie, es que llegaste tú, y me diste la vida. Que recuerdo esa primera vez que te vi, y desde que cruzaste mi puerta con una breve despedida, ya sabía que si no llegaba el día en que volvías, iba a tener que ir a buscarte.

Y volviste. Y no se si será para quedarte, pero no me importa. Porque si te vas, volveré a buscarte. Y te querré como sólo te puedo querer a ti... que a mi no me importa si fuera llueve fuego mientras esté en mi mano, que tú no te quemes. Porque mi amor por ti no solo es enorme...
Incondicional ¿recuerdas?

MC.

miércoles, 9 de abril de 2014

De mayor, musa. Pero frustrada.

Yo siempre quise ser su musa. Entiéndeme si hablo de un sujeto aparentemente particular, que no lo es. 

Da igual quién fuera el poeta, cualquiera de los muchos que dijeron que me querían. Incluso aquellos a quienes se los dije yo... Y si me apuras, aquellos pocos a los que realmente quise, o me quisieron.
No se trata de amor, mas bien de apasionar, y yo siempre quise ser objeto de locura y demencia, ser deseo y pecado, fruto de grandes obras de arte... Aunque solo me lo parecieran a mi. 


Yo de mayor, quería ser musa. Y no sólo desconozco que cause inspiración... Si no que encima de puta, pongo la cama. Vacía, por cierto.


Yo quiero un poeta en mi vida. El mejor dramaturgo de toda Sevilla. Escribir nuestra tragicomedia, y comernos a versos en cada pequeño renglón del cuaderno.
Estoy cansada de escribir, sin ser escrita. De inmortalizar, siendo matada... Qué habrá poetas que vivan de aire, pero por mi parte... ¡Qué se ahoguen todos!
Qué yo ya no escribo por nadie. Qué yo de mayor, sigo queriendo ser musa. Y de momento, frustrada.


MC.