lunes, 28 de noviembre de 2011

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

domingo, 27 de noviembre de 2011

La semiótica

- Estas loca.
- No, soy mujer.


Esa ha sido mi respuesta hacia el comentario de un amigo, y es cierto. No hay quien me entienda, y yo pretendo que lo hagas tú por telepatía, y se que es difícil, imposible incluso, pero no me importa, quiero que interpretes mis señales y comprendas lo que digo... Es absurdo, psicótico, enfermizo. 


Soy consciente de lo que causa mis ataques de locura. Tú. O por lo menos todo va en relación a ti.
Llevamos tiempo juntos, pero no me canso la verdad, me enervo, me mosqueo, incluso hay días que me caes mal. Pero no me canso, porque en el momento en que pienso que todo se podría terminar, me doy cuenta de que sería tan doloroso que no me lo puedo ni imaginar.
Que yo diga blanco, no quiere decir que realmente quiero blanco, a lo mejor lo que quiero es que me insistas tú en el color violeta, que me insistas mucho, y yo termine cediendo, aunque desde un principio yo quisiera violeta, así es la semiótica femenina, no solo debes adivinarlo, si no insistir en lo que quiero, y si encima, lo haces de un modo original y romántico, mejor.


He pensado en comenzar a escribir artículos sobre esto, a pesar de que sé que es un tema muy explotado ya, te encuentras mil y un libros de personas que analizan diferencias entre hombre y mujeres, títulos estúpidos sobre si ellas no saben leer un mapa y de cómo ellos son incapaces de distinguir más de 8 colores. Todo es mentira, ya lo dijo Álvaro Fernández Armero en su película.


Todo es mentira, no somos diferentes, pero desde luego, yo valoro el arte de la 
semiología, y supongo, que desde mi pensamiento mas oculto, soy un poco complicada, y como yo, miles de personas. La semiótica de lo femenino, no tiene que ser necesariamente aplicada a mujeres, sirve en toda relación. Son Gestos, señas, algo que esperas del otro, seas como seas, aun que es cierto, que no es aplicable a todas las parejas.
De todos modos hay algo que si que se termina aplicando para todos y es el hecho de que si alguna vez no entiendes las señas, termina importando poco, pues el amor que se siente, puede más.


La semiótica en si es complicada, y aquella referente a los sentimientos es abstracta, la semiótica de pareja. Creo que es un título estupendo para comenzar mis tesis amorosas y cursis. Puede ser el comienzo de una afición tonta, el análisis de lo que yo creo que son signos, y de lo que yo siento y expreso como signos.Definitivamente si, la semiótica de pareja, quizás un proyecto que se atasque, o quizás no.






Puede que quizás a la afirmación de que estoy loca,
debería haber contestado
- No, simplemente soy una aficionada a los signos.


pd: Si lees esto porque lo haya publicado en twitter te voy a revelar uno de mis signos. Siempre que lo publico, es porque suelo quierer que lo leas. (no siempre, pero si en su mayoría)

Un café con vaso de cartón.



No siempre llega la paz a los corazones.

Estoy pensando en escribir un relato, idea que he tenido cientos de veces, bocetos que he comenzado también otras cientos, pero al final todo se quede en proyectos a largo plazo, como cuando quería comprar 12 kilos de arcilla por tres euros para hacer una escultura de un Budda.
Al final todo se resuelve a proyectos, miles y miles de proyectos que desearía con todas mis fuerzas hacer, pero que nunca hago.
Proyecto que me traigan paz al alma, poder hacer miles de cosas que querría hacer. Apuntarme a Yoga, pintar mis paredes del cuarto del pueblo, hacer un  cuadro con una menina al estilo picasso, teñirme el pelo, incluso cortármelo,  volver a ponerme mi rasta, re-decorar mi cuarto, hacerme un vestido.... mil y una tonterías que me traerían paz al alma.

Quiero comprarme un paraguas amarillo y un chubasquero a juego, y salir una tarde lluviosa para andar sin rumbo. Poder sentarme a ver la gente pasar con un café en vaso de cartón. Simplemente ver las cosas desde una perspectiva que no requiera pensar, solo estar en materia, y perderme en mi mente. Quiero dejar de pensar por un día y volar en mi nebulosa para decidir que rumbo tomar.
Volar en solitario,  perderme.
Olvidarme de las cientos de teorías que me rondan la cabeza
y plantear un sistema, aparentemente lógico.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Últimamente me replanteo demasiado las cosas, hasta el punto de darme cuenta que nada está en su sitio. No encajan las partes, y en cuanto me descuido, se ponen de al revés.
Antes yo era una reina. Pero ahora no estoy segura de quien tiene el trono, de si me lo han usurpado, o de si yo misma he renunciado.
Parece que las cosas ya no son como antes.


martes, 1 de noviembre de 2011

Las memorias del Águila y del Jaguar.


    - Seria bueno que viajáramos juntos, yo como médico y tu como lingüista – propuso Alexander.
    - Eso será cuando nos casemos – replicó Nadia.
La frase quedó colgada en el aire, tan visible como una bandera. Alexander sintió que la sangre le hormigueaba en el cuerpo y el corazón le daba bandazos en el pecho. Estaba tan sorprendido, que no puedo responder. ¿Cómo no se le ocurrió esa idea a él? (...)

          - ¡Qué idiota soy! - exclamó.
          - ¿Qué quieres decir con eso?¿Que no nos vamos a casar?
          - Yo... - balbuceó Alexander.
          - Mira, Jaguar, no sabemos si vamos a salir vivos de este bosque. Como tal vez no nos quede mucho tiempo, hablemos con el corazón – propuso ella seriamente.
          - ¡Por supuesto que nos casaremos , Águila! No hay la menor duda – replicó él, con las orejas ardientes.
           - Bueno, faltan varios años para eso – dijo ella, encogiéndose de hombros.