Como el que aparece sin haber llamado. Como yo que te llamo solo para escucharte.
Eres mi salvación, la de mis días, la de mis noches, y más si son en tu cama. Mi felicidad.
Eres pura heroína, y mira que a mi las drogas no me llaman. Pero tú, no se que tienes, que me partes los esquemas.
No puedo no escribirte.
Porque no puedo no pensarte...y yo siempre fui de plasmar ideas en papel.
Como un niño que dibuja el mar.
Tus ojos. Que vivo por una mirada. Que no se si seré la mas preciosa del mundo, pero mientras ellos me miren yo me siento hermosa. Que me haces ser más segura.
Que me enseñas lo que es ser feliz. Qué sonrío porque te escribo...y tu que no querías que te escribiese.
¿Qué seria el Quijote sin Cervantes?
Bernalda Alba no tendria casa de no ser por Lorca.
¿Y qué renglones torceria Dios si Luca de Tena no lo hubiera transquito?
Qué las obras de arte hay que plasmarlas y creeme cuando te digo, que no hay obra más perfecta, que la grandilocuencia que encuentro en tus ojos cada vez que me miras.
Que si escribo es tu culpa, por enseñarme la bendita gloria de querer y ser querida.
La felicidad ya tiene nombre, ese que grito en mi cabeza cada vez que te grito en la cama. Tu nombre.
Y maldito seas. Que te adoro por encima de mis posibilidades. Que apareces sin haber llamado y me das la vida nene.
EME-