domingo, 28 de octubre de 2012

¿Qué harías si te tocase la lotería?

Bueno, la idea de escribir que haría si fuera multi-super-hiper-mega-millonaria la he tomado de vídeos de youtube. Resulta que hay mucha gente que va subiendo por ahí sus deseos más inalcanzables por falta de dinero, así, que me voy a subir al carro, que total, es gratis.

Si me tocase mucho mucho dinero, creo que lo primero que haría es meterlo en una cuenta en suiza o en algún paraíso fiscal, para que el Estado me quitase lo menos posible. Total, ya que me van a robar, que me roben poquito.
Evidentemente, como estaría podrída de dinero, le daría a familiares que lo necesitasen, y procuraría ser generosa.
Una vez superadas estas trivialidades, y sabiendo que mi dinero está bien guardado y que soy asquerosamente rica haría esto por mero impulso:
- Me pillaría el primero vuelo a Roma que hubiera.
- Me instalaría en el hotel más céntrico de la ciudad.
- Contrataría a un muchacho requeteque-guapo como botones para que me lleve las bolsas, y me iría con mi madre a fundirme un dineral en ropa por la Vía Condotti.
La vida por esa calle debe de ser tan maravillosa. Me sentiría como Holly frente a los escaparates de Tiffany's.
A largo plazo emplearía el dinero para algo mas productivo. No temáis, no soy tan derrochadora. terminaría la carrera, invertiría en un negocio, me realizaría a mi misma, supongo que podría hacer miles de cosas. Y por supuesto, montaría mi galería de arte.
Eso sí, donde quiera que vaya, me montaría mi estudio de pintura, a ser posible, en un ático precioso.

Y ahora bien, ¿Tú que harías si fueras multi-super-hiper-mega-millonario?

martes, 16 de octubre de 2012

La niña y el tirón de pelo.

Una niña pequeña estaba en el parque con su tía, en uno de los momentos de relajación, la pequeña empezó a contarle historias de sus amigos.
- Hay una niña en el colegio que me cae mal.
-¿Y eso por qué? - Preguntó la tía interesada.
- Me tiró del pelo, la odio.- Argumentó la pequeña.
- ¿Y por qué te tiró del pelo?
- No lo se. Lo hizo sin más.
- Bueno, hay veces que las personas hacen cosas de la noche a la mañana sin tener esa intención realmente.

La niña miró sorprendida, sin entender muy bien que estaba diciendo su tía.
- Ella me tiró del pelo porque es mala.
- Es normal que pienses así. Te hizo daño.
- La profe le regañó. Es tonta.
- Debe de estar arrepentida de hacerte daño, la jugada no le salió bien, y todo el mundo resultó herido.

La niña volvió a mirar sin comprender. Decidió ir a columpiarse un rato mientras su tía parecía abstraída en si misma.
De vuelta a casa, la tía volvió a sacar el tema.
- ¿Era tu amiga? La niña que te tiró del pelo, ¿lo era?
- Si, pero ya no, me tiró del pelo.

Es curioso lo duras que pueden tener la mente muchas veces los niños. Y de la forma tan similar de la que podemos comportarnos los adulto. Hay veces que no es suficiente con pedir perdón, hay veces que ni el tiempo parece suficiente. Lo cierto es que esa niña tardaría tres días en volver a ser amiga de la otras, pero esto no es más que un símil. No existe tal niña, no existe tal tía, simplemente hay personas identificadas en nuestras cabeza.
Un tirón de pelo, es algo muy serio, es algo que te hiere, que te vacía por dentro. Pesa, pero no solo le pesa a una parte, nunca olvides ese dato.

No existen malos en esta historia, no hay héroes tampoco. cada cual lleva su carga, y esta será mas leve cuando ambos aprendamos a perdonarnos a nosotros mismo.
El rencor por un tirón de pelo, solo causa que se te caiga poco a poco.

martes, 2 de octubre de 2012

Yo jamás todo los puntos débiles.

Empiezas a tocar en dónde me duele, y siento que lo haces queriendo. Quizás son locuras mías, quizás no.
Yo nunca tuve intención de dañarte. Yo me arrepentí, me sentí mal por ello, y aunque discrepes, intenté solucionarlo, pero mi cabeza y sentimientos no pudieron.

La diferencia entre nosotros se llama resentimiento. Yo de eso no tengo. A ti te sobra.
Tú intentas hacer daño, atacas quitándome algo que solo tú sabes lo importante que es para mi. Es lo que tiene que conozcas mi punto débil.

Yo, jamás todo los puntos débiles.
-MC-