lunes, 19 de mayo de 2014

Un año.

Hoy hace un año que ella sabe lo que es el amor. Bueno, lo mismo exagero, no digo que se enamorase desde el primer segundo en que le vio, pero desde luego algo si que se (porque lo vi en su mirada), que desde que cruzó su puerta, ella sabía que le quería en su vida. Lo mismo se enamoró en el segundo 15.

Un año da para mucho, demasiado. Pero ella quiere más, que me lo ha contado a mi. En un año fue capaz de vencer sus demonios, fue capaz de querer con locura. Toda una banda sonora en estos 365 días que por primera pista tiene un concierto de Supersubmarina. 
Y ahí estaban dos pibes locos, en el lateral de la pista abrazados y sintiendo que el mundo podía ser muy placentero juntos. Y lo fue.

En las alturas de la Sevilla más contemporánea, ella le pidió que fueran solo uno. Y aunque cuatro meses y un día después, decidieron volver a ser dos, resulta que no había retorno. Ella es de él, y él es de ella. Es difícil de entender, por lo menos para el resto de personas, pero ellos si lo entienden.

Creo que desde el día que se conocieron, algo en el destino cambió. Creo que se aman más que nadie en este mundo, y que solo ellos dos lo saben.
Creo que algún día, aunque no vayan a una villa, pasarán todo un fin de semana amandose. Creo que aun que terceras personas quieran entrometerse en su amor ellos saben que se pertenecen el uno al otro. Creo que por más que peleen, vuelven, porque si no es así, les falta el aire.
Creo que llegará el día en que todos esos planes de futuro, que parece que entre risas sueltan en el coche, se harán realidad. Que si los niños en colegio privado, que si en la salud y en la enfermedad, que si una casa en Huelva, Sevilla, Huelva, Sevilla... Y será en Madrid. Que si un perro, un gato...El Troy.

Creo que solo ha sido un año a su lado, o a su distancia. Pero creo que ha sido el mejor año de la vida de ella, por lo menos.
Y lo mismo me equivoco, pero creo que todo esto ha sido tan real para ellos, que dificilmente dejará de existir nunca. 

MC.

martes, 13 de mayo de 2014

Yo bien. ¿Y tu?

Vivo en una situacion complicada. He tenido la suerte de vivir la mejor historia de amor jamás contada, que al igual que en the notebook, no se ha terminado, nunca ha terminado.

Y es complicada porque pasamos de querernos a odiarnos en cuestion de segundos. De querer que no nos hablen más, a perder la vida por un hola. Es complicada porque es amor, pero del que duele.

Pero por muy complicada que sea, es lo mejor que me ha pasado en la vida. Él. Tan capullo desde el primer dia. Tan atento.
Juro que no sabeis lo que es un beso, hasta que te lo da él. Y tampoco conocereis los celos, hasta que os entre el miedo de perderle.

Su forma de aparcar, con esos gestos. Cuando te mira y te desnuda entera. Y su sonrisa.

Y mira que es inoportuno, impertinente y gilipollas. Pero mientras solo lo sea conmigo, yo firmo.

Él es lo que siempre he querido, solo que a 90km. Somos un mar de inentendidos. Muchas ganas de comernos y muchas ganas de mandarnos al carajo.
Somos cara y cruz, blanco y negro, alto y baja... Los extremos mas opuestos; pero ya sabes lo que dicen, que si en el punto medio está la virtud, nuestra descendencia debe de ser perfecta. O no, quien sabe.

Y empiezo a ser repetitiva. Y empieza otra vez el ciclo. El de quererte nuevamente... Que ya lo hemos arreglado. Hasta que se rompa.
Oferta nos hacen por el superglu.

¿Y qué más da? Yo estoy bien. ¿Y tu?

viernes, 9 de mayo de 2014

El cigar y el abrazo.

Somos autodestructivos. Y te juro que no puedo más.
Tenemos esa tendencia, somos objeto de estudio de la más profunda psicología social.
Todo esto nos supera.

No, es cierto, no somos ni Romeo ni Julieta. Es más, nuestra historia no da ni para realizar un corto de bajo coste. No hay trama de interés. Chica conoce a chico, se enamoran, se hacen daño. Y se acaba.
El pan de cada día de los tuitstar. 

Vivimos en una relación dañina. Enfermiza. Y no podemos más. 
Me da igual si dices que me quieres ver. Me da igual si me dices que acabaremos juntos en las villas. Ya no quiero ir. No quiero que me digas que me quieres si no vas a plantarte delante mía para decírmelo.

Se acabó. Si, si, cómo dice María Jiménez, porque yo me lo propuse y sufrí. Y no me merece la pena sufrir por alguien como tú. No me merece la pena quererte como te quise, ni perder mi tiempo contigo. 
Porque anoche una persona que me quiere mucho, me abrió los ojos mientras me invitaba a un cigar y me daba un abrazo. 
Y resulta que la vida es eso. Fumarte un cigar tranquilamente, mientras te dan un abrazo muy fuerte. 

Gracias por secarme las lagrimas y hacerme reír. Y gracias por darme un consejo, tan basado en tu experiencia. 

domingo, 4 de mayo de 2014

Buenas noches gordo.

Ojalá pudiera decirte que te quiero, que eres increíble, y que te echo de menos.
Ojalá abrazarte y poder decirte - ponte bien el pinsing.
Ya no es que sufra por tenerte, por no tenerte... sufro porque te necesito, y da igual si es algo que puedes o no darme. Me siento adicta a la heroína desde que te conocí, y nunca entendí porqué temías que probase otra droga, si como tú, no hay nadie.

Me da igual si no lo entienden, si la gente quiere que deje de sufrir. Para mí tu has sido y serás un capítulo único en mi historia. Porque te quiero, y quiero ser feliz, pero contigo.

No me atrevo a decirte todo esto, pues temo hacerte daño. Y entiendo que mi capitulo, ha llegado al punto y final.
Pero entiendo que ha habido muchos amagos de finales... y que además, yo no quiero que acabe. Supongo que dejar de hablar, es el paso real al olvido...
Pero tengo esperanzas... lo mismo AlRumbo, lo mismo no aguanto y te pongo un WhatsApp.

Escribo esto esperando que lo leas. Supongo que tú eres de las pocas audiencias de lo que escribo...y normalmente, todo lo inspiro en tí.
Hacer esto, me parece una forma legal de romper el contrato que me has impuesto, el de no hablarnos.
Si por casualidad llegas aquí, no es mi culpa gordo.

Te quiero, y no quiero dejar de hacerlo. Quiero poder tener un futuro contigo, mil recuerdos, cuadernos y cuadernos con todas las tarjetas de los bares a los que vayamos a comer. Tarros con arena de las playas en las que nos bañemos, y yo que se... todas esas mierdas que me gustan a mi.


Quiero que sepas que (dentro de tus miles de defectos) para mi, vales mucho.
Que odio no darte las buenas noches, y que gracias por haberme hecho el amor como nadie.

Te quiero gordo.
Espero que todo vaya bien.
MC.