viernes, 21 de septiembre de 2012

Lista de deseos (I)

Pienso que a las personas se les conoce por aquello que les gusta, por los deseos que tienen. Todos somos francamente materiales, y quien diga que no, es mentira. Nos hemos creado en un mundo de consumismo, y por la cuenta que me trae, debéis seguir con ello, que será lo que el día de mañana me de el pan que llevarme a la boca.

Hace tiempo tomé la idea de una lista de deseos de la serie United States of Tara (una gran serie), pero lo cierto es que yo no tengo pensado llévalo a la practica tal y como lo hacían en ella. 
Digamos que yo  no pretendo motivar a nadie a que me de lo que pongo en la lista, mas que nada porque muchas de las cosas serán retos personales, inquietudes que me mueven.
Sin mas preámbulo empiezo lo que será, mi lista de deseos:

1. Quien me conozca (y quien no lo descubrirá a simple vista) debe saber que adoro a Audrey Hepburn. Esta gran afición por ella se remonta a mi tierna infancia, motivada por mis padres, quienes me enseñaron una de las películas, que en mi humilde opinión, contiene una de las mejores escenas en la historia del cine, su escena final que puedes ver pinchando aquí. La película es Breakfast at Tiffany's, llevada al cine gracias a la novela de mismo nombre de Truman Capote, libro que también me he leído y que para aquellos que no lo sepan, el final que le dieron a la película no es el mismo que el de la novela. Bueno, pues aquí va mi primer deseo. Holly (la protagonista) era una carismática muchacha que usaba antifaz para dormir. Yo tengo una colección de antifaces para dormir, y es más, suelo usarlos. En la película ella lleva un precioso antifaz azul, y juro que algún día conseguiré uno igual, aunque tenga que fabricarmelo yo misma.


2. Utilizando la foto de arriba, he de decir que deseo por encima de cualquier cosa tener un gato rubito, o como yo los llamo, "apelirrojados". Miradle, es tan guapo.
Adoro a los gatos, me parecen animales tan bonitos, tan independientes. Son el tipo de compañero que va conmigo. Algún día tendré a un gatete como ese de la foto.

3. Quiero pintar un cuadro. He pintado muchos en mi vida, y mi cuarto está repleto de mi decoración popart de placas pin-up y de caracteres abstractos. Pero hay un cuadro en especial que hace tiempo que quiero hacer. Mi pintor favorito es el malagueño Pablo Picasso. Considero el Cubismo un arte único y entre una larga lista de sus cuadros adoro sus Meninas.
Es tomar las grandes ideas de Velázquez, el gran genio del Barroco español y por supuesto, sevillano, y llevarlo al terreno cubista de Picasso.
Pues yo quiero hacer lo mismo, quiero pintar a mi Infanta Margarita de Austria. Hacer que sea un cuadro único, un cuadro que me llene de orgullo y por supuesto, motivada por el haber tenido como inspiración a estos dos genios.


4. Quiero leerme miles de libros, tengo tantos en mente y tan poco tiempo. Pero entre los muchos que quiero leerme destacan dos clásicos. Uno de ellos es Memorias de África, que aunque me haya visto la película considero que sería un insulto a su autora Isak Dinesen pasar por esta vida sin leerme su novela, simplemente viendo la película. El otro libro es El nombre de la rosa, obra que llevo escuchando desde que era una enana pues mi madre solo habla glorias de este. Es su libro favorito y sinceramente, si a una mujer de la categoría de mi madre le gusta tanto, es porque debe ser el mejor libro del mundo. ¿Y mi suerte cual es? Pues que mi madre es maravillosa, y tenemos un salón que parece una biblioteca, y entre tanto libro, ella tiene estos dos.


Por hoy es suficiente, cuatro deseos no está nada mal, y lo mejor, no considero que sean altamente ambiciosos, que también los tengo. Esta solo es la primera parte, habrá muchas más entradas tratando este tema. Por tanto, voy a poner algo que llevaba tiempo queriendo escribir:

... Continuará...

- M-



miércoles, 12 de septiembre de 2012

TVE

En 2006 se quiso acabar con la politización de la Televisión pública estatal, que llevaba años en una espiral de directores generales vinculados directamente con el partido militante del momento. Lleno de buenas intenciones está el mundo, pero a la hora de la práctica, todo se queda reducido a palabras. TVE lleva siendo durante años un arma arrojadiza entre PP y PSOE. Cito a Doña María Dolores de Cospedal: Una televisión pública pagada con los impuestos de todos los ciudadanos debería presumir (...) ser de una objetividad meridiana.

Es curioso ver como año tras año encontramos la misma situación, dónde el partido que no gobierna, se siente desamparado por el medio público. Es de suponer que a Cospedal durante la entrevista en Los desayunos de TVE en abril de 2011 se le debía haber olvidado hechos como los sucedidos con el caso Urdazi y por supuesto que no contaba con actuaciones futuras como el cese de Ana Pastor y el actual fichaje de Edurne Uriarte como tertuliana en la estatal. ¡Qué no, que no ven la paja en ojo ajeno! 
Desde luego, de nada sirve cambiar la figura de director general por presidente de la corporación para acabar con la instrumentalización política de TVE, más que nada, porque lo único que se hace es cambiar una denominación por otra.

Y todo esto sin importar de que color vistan, que la política desde siempre, ha estado unida a los medios. 



lunes, 3 de septiembre de 2012

Con Dios.

Vale, comprendo que no tengo derecho a hacer lo que estoy haciendo, y menos si tu lo estas llevando tan bien como cuentan.
Yo sabia que no iba a funcionar tu idea, pero pensaba que el efecto iba a revotar contra ti, no contra mi.

Llevo unos días, en dónde todo es tan oscuro que no puedo pensar. Creo que ahora se ha terminado, aunque nosotros no íbamos por el camino equivocado.
Me tomaré esta entrada como la despedida que no hemos tenido. Pero ¿de que serviría una despedida? quedamos para decir adiós, y nunca hemos dicho adiós, solo lo hemos dejado todo mas confuso. El decir adiós era sinónimo de terminar en la cama, y ya nos definiríamos en otro momento, que enredarnos desnudos parecía mas coherente.

Hoy me han dicho, lo mucho que a las mujeres nos gusta recordar el pasado, y es verdad. Pero creo que no voy a dejar de hacerlo mientras te tenga personificado en mi armario. Mientras mantenga toda la custodia de nuestros frutos para mi. Pero está bien.
Eres libre. Acepto que no puedo seguir detrás de todo lo que yo he destruido, que no puedo pretender tenerte de ningún modo. Que tu y yo no somos amigos, no somos conocidos, que todos se ha quedado atrás.

Yo quería volver a quedar, yo quería volver a enredarlo todo. Pero la falta de comunicación nos vendrá bien, aun que ahora mismo la veo terrible. Pero tú lo necesitas, necesitas olvido. Aun que una parte de mi, espera que después del olvido, volviéramos a partir de cero.

Y ahora, más que nunca, me despido.
Pero me niego a irme sin decirlo:
Te quiero.



domingo, 2 de septiembre de 2012

No busco motivos porque ya los conozco. Me se perfectamente la teoría, incluso una pequeña parte de la practica, pero me falta decisión.
He mentido, y aun que intentase rectificar, ya estoy etiquetada de por vida. Pero, ¿para qué mentir? Añoro tus besos como el naufrago la tierra. Bostezar por la mañana y sentir que me observas. Me flaquean las piernas para llevar a cabo la decisión que ya tomé, me cuesta desprenderme de todo, sin embargo, tu has dado el paso que a mi me faltaba. Sé que no quieres hacerlo, pero mientras yo permanezca en mitad de la carretera, sin tomar un extremo u otro, tu has elegido avanzar. ¿Y si avanzas tanto que no alcanzo a verte?

¿Y si todo ha sido un error? En ese caso me recordaré, errare humanum est, aun que eso me haga permanecer igual.