miércoles, 9 de abril de 2014

De mayor, musa. Pero frustrada.

Yo siempre quise ser su musa. Entiéndeme si hablo de un sujeto aparentemente particular, que no lo es. 

Da igual quién fuera el poeta, cualquiera de los muchos que dijeron que me querían. Incluso aquellos a quienes se los dije yo... Y si me apuras, aquellos pocos a los que realmente quise, o me quisieron.
No se trata de amor, mas bien de apasionar, y yo siempre quise ser objeto de locura y demencia, ser deseo y pecado, fruto de grandes obras de arte... Aunque solo me lo parecieran a mi. 


Yo de mayor, quería ser musa. Y no sólo desconozco que cause inspiración... Si no que encima de puta, pongo la cama. Vacía, por cierto.


Yo quiero un poeta en mi vida. El mejor dramaturgo de toda Sevilla. Escribir nuestra tragicomedia, y comernos a versos en cada pequeño renglón del cuaderno.
Estoy cansada de escribir, sin ser escrita. De inmortalizar, siendo matada... Qué habrá poetas que vivan de aire, pero por mi parte... ¡Qué se ahoguen todos!
Qué yo ya no escribo por nadie. Qué yo de mayor, sigo queriendo ser musa. Y de momento, frustrada.


MC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario