domingo, 20 de abril de 2014

El querer si ocupa lugar

Lo mismo llega el día en que quedamos para tomar un café, y recordamos lo bonito que fue querernos. 
Lo mismo llega el día en el que deja de frustarnos la distancia y aceptamos las situaciones como vienen. 

O lo mismo, que sé yo, no. 
Lo mismo estamos hechos para fracasar, no en el amor, si no en el trato. 
Lo mismo el cariño que nos une, comienza a cansarse de tantas niñerías... Lo mismo descubrimos que en esta vida, larga y dura, no vamos a ser capaces de hacer las cosas bien.

Por lo menos, tengo un pequeño consuelo. Y es que entre tanto que nos hacemos, hay cosas buenas que una aprende: 
  • El querer si ocupa lugar. Lo ocupa todo, y créeme, que a mi ya no me queda espacio. 
  • Hacer el amor, merece la pena. Sobretodo si se dicen te quiero dos corazones sin freno, y quinta marcha. 
  • Hay amores que si, que parece que se acaban, y lo mismo florecen o no, pero desde luego, nadie olvida esa primavera. 
  • Qué los mejores viajes, estuvieron a una hora. Y mereció la pena cada kilómetro. Por mucho que ahora nos pese darnos los buenos días. 
  • Qué los celos nos llevan de la mano. Si, a los dos. 
  • Y que la desconfianza no es buena compañera...

Qué si, que lo mismo hablamos mañana. Qué lo mismo de aquí a unos días nos comemos a besos... Y que si, qué después de los besos, llega la tormenta.

Que se nos da genial querernos y odiarnos. 
Que se nos da genial querernos...

Emecé

No hay comentarios:

Publicar un comentario