martes, 19 de enero de 2010

Filosofía y sexo.


¿Qué opinas de la filosofía? ¿Crees que tiene algo que ver con el sexo?
En primer lugar demos una definición propia de lo que es filosofía. La filosofía para mi es la ciencia que te hace pensar y lle
var acabo tus actitudes como ser humano, te hace ver mas allá del funcionamiento orgánico de tu cuerpo.
La filosofía, esa gran desconocida pero que a la vez esta presente en todos nosotros. Muchos la menosprecian sin saber que probablemente en algún momento de su vida habrá sido utilizada, porque filosofar no es más que pensar, pensar de alguna forma profunda.
El plantearse el porque una persona deja de querer, o el porque no te quiere desde un primer momento, el sufrir por la perdida de alguien y pensar en ello, analizar todo aquello que tenga un sentido directo con los actos de los hombres.
Todos tenemos nuestra propia filosofía, nuestra propia experiencia que la llevamos al campo de lo real, porque los pensamientos profundos son necesarios en toda persona.

Y ahora bien, ¿est
e pensamiento profundo tiene algo que ver con el sexo? Se necesita de la filosofía para disfrutar y conocer lo que realmente es el sexo, y que conste, no lo he preguntado, lo he afirmado.
La gente subestima al sexo, piensa que simplemente es un acto de placer. Otros, como lo definiría en pocas palabras la biblia, seria un acto de reproducción sin otro fin mayor. Y en
otras ocasiones se ha llevado a pensar que simplemente es un estímulo en el cual nos guiamos por lo instintos. Pero esa última definición la veo mucho más indicada para un perro que para una persona, porque aunque somos animales, tenemos algo que nos hace un tanto superiores a los demás, la razón, somos animales racionales.
Por ello en nosotros no todo puede ser instinto.
El sexo por placer esta bien, es más, si es buen sexo está genial, pero miremos desde un punto más elevado que desde el que se ve tumbado en una cama, seamos más profundos.

Este acto es una unión entre dos personas de placer, en si eso es lo que se produce cuando son dos desconocidos con ganas de marcha, o cuando simplemente no interviene ningún tipo de sentimiento.

Los sentimientos complementan al ser racional, por ello nos diferenciamos de los animales, mientras que los perros van por ahí montando a toda hembra en celo, los seres humanos decidimos que intervengan nuestros sentimientos.

Existe una gran diferencia entre acariciar la piel de alguien por quien vives y mueres, por alguien a quién amas, imagina besar sus labios mientras rodeas su espalda con los brazos, y te acercas, y sientes su respiración, su calor, y ese hormigueo de satisfacción, mirar su rostro y ver el brillo de sus ojos... El placer que eso te provoca no te lo da una noche de sexo con alguien por quien no sientes mas que atracción sexual.
El sentimiento de incomprensión que puedes llegar a sentir al ver que esa personas no te abraza al terminar, al ver que simplemente se viste y te dice que ha estado bien. Que no hay ni un beso de despedida, ni un te quiero porque obviamente no se siente.
He aquí la unión de la filosofía con el sexo. Los seres humanos somos racionales, y en nuestros actos deben de intervenir los sentimientos que están unidos a la razón. Dejarse guiar por los instintos te provocará una satisfacción similar a la de un perro, no a la de un hombre en su pleno placer y armonía.

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