domingo, 6 de mayo de 2012

Frappuccino

Un día vamos a salir a dar vueltas por la ciudad. Hará sol.
Pasearemos y yo llevaré un frappuccino del Starbucks, de esos de mango que tanto me gustan. No haremos nada en especial, simplemente andaremos.
Nos tumbaremos en el río, y veremos el tiempo pasar, juntos.



Tampoco es que quiera mucho más. No quiero brillos ni algo estrambótico. Solo un paseo.


Vamos juntos de la mano, compartiendo locuras y si quieres, un frappuccino.


Solo prométeme que siempre será así de bonito. Que tu magia siempre nos envolverá, siempre hará efecto. Que no me soltarás nunca, que si no, el viento me llevará lejos. Siempre será así, ¿verdad?

m-

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