sábado, 9 de febrero de 2013

¿Quién viene conmigo?

¿Cómo es posible todo esto? Estoy más desquiciada que nunca. La cabeza me da vueltas y me paro a pensar en dónde está el error, cuando cometí semejante metedura de pata para que a día de hoy, mi cabeza no haga más que lamentarse día tras día.

Muchas veces pienso que quizás todo empezó hace un año, o quizás fue a comienzos de mi primera relación larga. Quizás fue el 19 de agosto de 2010. No lo se, no se en qué momento el karma decidió que era hora de tomar represarías contra mi.

Hoy quiero hacer un ejercicio de reflexión sobre mi persona. No tengo ningún guión, simplemente me voy a limitar a escuchar a la voz interior que todos tenemos, y pensar un poco que es lo que me pasa. Supongo que todas las personas somos capaces de recapacitar y plasmar una pequeña parte de lo que somos. Este será el boom que todos (mentira, nadie) estábamos esperando. Esto será un ejercicio de sinceridad conmigo misma.

¿Quién soy? Creo que en el momento en que nos planteamos esto, es cuando somos realmente conscientes de que estamos tristes. Se que soy una persona que puede tener grandes cualidades, pero por otro lado, las malas también las tengo muy presentes. Se que puedo llegar a ser muy posesiva, no es simple egoísmo, pero hay cosas que no soporto que me toquen, ya sean los cojines de mi cama, o a ciertas personas. Puede que sobre los cojines tenga algo de derecho, son meros objetos de mi pertenencia, pero a decir verdad, ¿Quién cojones soy yo para considerar a alguien de mi propiedad?
Soy caprichosa, cuando me propongo algo, lo tengo que tener bajo todo concepto, supongo que no se me da bien perder, y cuando me enfado, pierdo las formas.
No se me da bien olvidar, podemos decir que soy rencorosa. Cuando me hacen daño, hasta que no deja de importarme esa persona o las partes implicadas, supongo que sigo teniendo en mi interior cierto resquemor. ¿No se me da bien perdonar? o acaso ¿no se me da bien perdonar cuando las personas me importan? No tiene mucho sentido.

Tengo cosas buenas también, si no, supongo que no tendría amigos. Siempre que mi madre me dice ¡Que buena es mi niña! yo pienso que no soy buena. Pero no es cierto, también me sale de corazón hacer cosas buenas, pero como bien he dicho, cuando estoy enfadada pierdo las formas y organizo malévolos planes... Pero no siempre los llevo a cabo. ¿Eso me convierte en una villana a medias? ¿en un fracaso de bruja? Soy como la leche semidesnatada, como el porno con censura.
Soy divertida, y escucho a la gente. Se cómo ser una buena amiga, y se me da bien reírte las gracias, aunque no la tengas. 

¿A qué tengo miedo? Me da miedo despertarme una mañana de fin de semana, y ver que a la hora de la verdad, nadie va a contar conmigo. Me da miedo descubrir que solo soy fachada, y que mas allá de lo que ven, se pierda el interés.
Me da miedo descubrir que de la noche a la mañana, esa persona de total confianza, vuelva a irse. Supongo que me da miedo, pues eso, quedarme sola.

Cuando entré en la universidad, perdí a una amiga. Es extraño, pero si haces un recorrido por mi historial, he perdido a muchas amigas, y nunca podré darte una razón exacta. Simplemente, se van, y luego te despiertas una mañana con miedo a quedarte sola.
Tampoco puedo estar así. Si alguien no me quiere a su lado, o simplemente si ya no hay interés en mantener una amistad, hay que avanzar y olvidar que eso pueda volver a pasar. No lo sé. Puede que simplemente, sea una persona muy dependiente, que cuando me engancho a alguien, no quiera que me suelten.

No se si quiero hacerme más preguntas estúpidas. Hoy viendo la tele, han puesto el supuesto de que pasa, si cuando le has deseado a alguien la muerte, y resulta que ahora tiene un accidente y adiós. Yo últimamente no dejo de expresar mi odio hacia Jorge deseándole que un día se acueste y se quede en el sitio. ¿Cómo empieza todo esto? ¡Joder! ¿En qué momento jugamos a hacernos daño como algo cotidiano?

Debo de dejar de pedir que me perdonen, y más si yo tampoco se perdonar. Lo primero que hay que hacer es perdonarse a una misma y a día de hoy, no puedo. No soy capaz de mirar hacia otro lado. Estoy llena de rencor, y me siento traicionada.
Es como si mi mayor miedo estuviera a punto de caer a mi pies, y las opciones que he tenido en mente han sido, o salir corriendo y que les den por culo a los dos, o pretender fingir que me da igual.
Pero ni me da igual, ni quiero salir corriendo. 

¿Dónde empezó mi jodido error? ¿El día que decidí tener una relación idealizada de casi un año dónde mi forma de ser se vio suprimida? Puede ser... ¿El día en que salí de una relación que me ahogaba, para meterme en otra? Estupidez... eso fue estupidez. Hay veces que deseo que yo hubiera sido capaz de tener la sangre fría de pensar meramente en darme un tiempo suficiente como para volver a respirar por mi misma, pero no, y tú tenías la sangre en otro sitio, en dónde la has tenido la mayor parte del tiempo.
¿Alguna vez habéis sentido que el principal motivo por el que quieren estar contigo es para abrirte de pierna? No es agradable.
Sinceramente, salí de una relación con una persona que me quería y yo a él, pero no sabíamos como hacerlo, para meterme en una relación en dónde nos queríamos de una forma más que pasional, pero que llegó un momento en dónde puede que yo, o puede que los dos, también dejáramos de saber.
¿Y cuándo eliges tú dejar de querer a una persona? ¿Y cuándo te mereces ser repudiada por ello? o simplemente, tener que recordarte todos los días tus putos errores porque te has metido en mis días bajo la forma de la que más miedo me da. ¿Era necesario?
En el fondo que estés presente en mi vida, aunque yo no quiera, no me duele porque lo hagas tú. Llegó un momento en que esa responsabilidad dejó de ser tuya para ser de ella.

¿Merezco estar encerrada en una relación jodida porque no dejan de recordarmela? y lo que más me duele, ¿Por qué eres tú quien me hace eso? 

Se supone que eres la persona que vienes cuando más se te necesita ¿no? Pero es que esa persona no viene. Esa persona me tira tierra, y no se si lo hace queriendo, pero yo solo me limito a decir que no me importa ya. Pues no solo me importa, si no que no lo quiero soportar más.
Yo no quiero saber que tienes el jodido móvil roto y usas WhatsApp desde el ordenar, yo no quiero saber tus planes, las asignaturas que suspendes, o si te vas a tu puta ciudad un fin de semana. O por lo menos, si lo se, quiero que me de igual
Quiero avanzar. Y no voy a volver a pedir perdón por dejar una relación. No me perdones, simplemente olvídalo cuando estés preparado. Igual que yo quiero olvidarte, si me lo permiten también.

Está claro que ni tú, ni yo vamos a terminar con esta situación. Espero de todo corazón no volver a desear darte un abrazo por pensar que si un coche te atropella porque yo no dejo de desearte lo pero. Espero de todo corazón que tu dejes de desearme lo peor, que dejes de pensar que nunca encontraré a nadie como tú, y que te des cuenta de que todos tenemos derecho a mirar hacia delante.
Te he jodido, y tú me has jodido. Es más, a día de hoy, seguimos jodiéndonos. Yo he focalizado un rencor que no quiero tener sobre una persona a quien quiero, y lo pero es que no puedo culparte.
Creo que es hora de dejar de hablar de culpables. Ninguno tenemos culpa con el otro, las cosas pasan, y si no somos capaces de aceptar las situaciones, es porque no somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos.

Yo fui mala persona contigo. He sido mala persona con mucha gente. Pero la verdad, se que soy capaz de no volver a llevar las situaciones del modo que las llevé contigo. Confío en mi, y la verdad, me perdono a mi misma. Ya no quiero ser esa nunca más y por mi parte, quedo en paz.
Ya no pido tu perdón, solo quiero dejar de ser el enemigo, solo quiero dejar de tener este sentimiento de traición, y para ello, cada cual debe de perdonarse a uno mismo. Yo quiero avanzar, lo necesito, y el camino lo voy a encontrar, con ayuda, o sola, pero necesito recorrerlo.

¿Quién viene conmigo?
-m-

2 comentarios:

  1. No sé como o por qué he encontrado este blog, y no te conozco... pero me da la sensación de que necesitas un abrazo, así que me gustaría mandarte uno, si te hace falta. Y unas palabras:

    Yo también pasé un bache. Salí de él. La vida es jodida a veces. Pero las cosas se pondrán mejor. No te rindas nunca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes la alegría que me ha dado tu comentario, y mil gracias por el ciber abrazo, lo necesitaba la verdad.

      Eliminar