domingo, 28 de diciembre de 2014

2014, o cómo sobrevivir a 365 días de una vida. Una buena vida.

Llevo días retrasando esto. No porque no quiera hacerlo, me gusta, ya es costumbre. Siempre por estas fechas, analizo el año que acaba, y próximamente, escribiré los propósitos para el que empieza. Si hago algo de memoria, me parece que de los de este año, apenas he cumplido unos pocos. Pero creo que en un año he cambiado tanto que no me importa. 

Empecé el año como todos, con ilusión y resaca. Este año no quiero resaca, lo mismo conduzco yo y me paso la noche a base de tónia.
2014 ha sido un gran año, un gran verano, y una gran torta con la realidad. Y han sido ellos.

Creo que hemos viajado por encima de nuestras posibilidades, Barcelona fue increíble. Poco puedo decir de lo genial que fue estar con Ignacio. ¿Quién me iba a decir a mi que aquel muchacho que conocí en 2008 aún iba a estar seis años después? Pues estuvo. 

La feria de Sevilla siempre es especial, y no iba a ser menos este año. Estrenando traje nuevo, con espalda al aire y mi flor como siempre, en el lado. 
Me encanta Sevilla en primavera, y eso no hay año que deje de encantarme, será por el olor a azahar y ese calor tan nuestro que tenemos en el sur. 

Verano fue verano, fue Tavira, el verano fue Marbella, el verano fue la sierra cordobesa, el verano fue como siempre Fuengirola. Verano es María y Aurora, es Javi, Marivi. Verano siempre fue Córdoba.
AlRumbo se lo puede meter por el culo el verano, soberana mierda. De 2014 borraria esa mierda de festival. 

Pero he aprendido, como siempre y me he equivocado más que nunca:

- Tercero de carrera era insuperable. Pero cuarto es la peste.
- Yo también soy de esas amigas que van cuando las llaman. Aunque tenga que ponerme a 90km/h teniendo un límite de 50.
- He vuelto a conducir, y cada día aparco peor.
- Huelva apesta. Literalmente, huele a coliflor.
- La Alameda siempre será nuestra, pero ya no es tan casa como antes.
- La comodidad nunca es eterna, pero la adaptación es cuestión de supervivencia, y nosotras, somos unas supervivientes.
- Nadie viene nunca para quedarse, gracias a Dios.
- Mi abuela sigue hablando aun sabiendo que no la estoy escuchando porque tengo los cascos puestos.
- Mamá sigue siendo la mejor y la más dura.
- El médico me da miedo, pero yo cada año soy mas valiente.
- Me gustaba ir al gym. La ropa deportiva me sienta muy bien.
- Tengo un motivo para quedarme en Sevilla un poco más.
- Hay personas que te hacen creer otra vez, y que te agarran de la mano porque quieren.
- Hay amigos, y luego está María.
- #SoyJohnBoy


2014 empezó bien, después fue una soberana mierda, pero como en quererme no me gana nadie, termina siendo desagradable de lo bonito que es. Así, que voy a citar a la MC del 2013:

Y que si, que en definitiva, que no hay mal que por bien no venga. Y que yo el 2013 lo despido con mucho cariño. Que aprendes tanto de un sólo año, que lo único que puedes esperar, es que en el siguiente, aspire a tan siquiera igualar tantas experiencias.
Y las ha superado, con creces. (menos por Chicago, claro)

Adiós 2014.
Buen viaje.
EME-

No hay comentarios:

Publicar un comentario