para ser honesta no me siento inspirada cómo para hacer esto. Sinceramente, he dejado de escribir, pero hoy es 31, y ahora mismo son las 19:01, y creo que el 2015 merece ser, al igual que el resto de años, uno con un balance más.
2015 ha sido uno de los años más felices de mi vida aunque también uno de esos que te hacen ver la realidad.
Te das cuenta de que las personas son malas y de que la gente tóxica existe, y que están más cerca de lo que francamente, querría que estuvieran.
Pero también he aprendido de amor, muchísimo. He aprendido de como una madre y una hija se pueden hacer complice con solo un sonido. De como el amor no tiene especies y si muchos tirones y besos babosos.
He aprendido como el amor es constancia, dedicación, noches sudando del calor que hace, Chipiona, Bolonia, Almería, Granada, Sevilla... El amor es él.
He aprendido que la gente muere por la envidia. Que hay personas que viven solas porque nadie les aguanta, y que solas morirán. Que el cancer de pulmón no perdona, espero. Que la vida siempre está dando vueltas, sacudidas, caricias, cosquillas y azotes, algunas veces de amor, y otras no.
Que la vida son correos que vienen y van, noticias nuevas, empresas interesadas, exámenes aprobados, carrera terminada.
Mi vida ha sido increíble desde 1993, pero en 2015 por lo menos, me está abriendo las puertas a una etapa que muchos quisieran.
Pero en definitiva, de todas las cosas que he aprendido, he tenido que esperar hasta diciembre para confirmar algo que desde siempre he sabido:
No solo tengo todo lo que quiero y más, no solo puedo decir que soy afortunada por tener un novio que me adora con locura, amigas buenas de verdad que me quieren, el mejor perro del mundo y una increíble familia. No solo tengo suerte en mi carrera y éxito profesional, no solo tengo la dicha de poder elegir cualquier lugar del mundo para estudiar un master, no... Resulta que tengo lo mejor que jamás he podido tener:
Mamá, eres la mujer más fuerte del mundo y yo siempre seré tú reencarnación.
Tengo la mejor madre.
Y dicho sea también, a los mejores suegros, pero eso ya es otra historia.
Mis puertas están abiertas para 2016, tengo mil millones de ganas de recibir todo lo bueno que me trae este año, que no es poco, y de superar todos los obstáculos que la vida me ponga.
Feliz año nuevo.
-EME-
No hay comentarios:
Publicar un comentario