miércoles, 12 de marzo de 2014

Delete.

Esta mañana me he despertado a las 7:10 y desde ese momento, he sabido que lo más sabio del día, habría sido quedarse en la cama.
Supongo que de los cuatros kioscos a los que he ido a recargar el bonobús, a tres de ellos debería de haberles dicho lo gilipollas que son por no tener esa opción disponible, claro que uno de ellos estaba cerrado, así que lo mismo habría tenido que escribirle una nota con mi descontento, y si me paraba perdía el autobús.
Tendría que haber mandado a la mierda a la foca que se ha sentado hoy en clase a nuestra vera. Bueno, ya la mandé a la mierda en su momento, pero hoy tendría que haberle repetido el serio asco que me causa.
A la señora que se ha sentado en el bus a mi lado, a pesar de haber otros muchos sitios, me ha hecho mover mi postura y perder espacio. ¿Acaso la gente no es consciente de la cara de kamikaze que llevo por bandera? A esa señora debería de haberle golpeado.

Pero no. En lugar de matar a miles de personas como me gustaría hacer hoy (metaforicamente claro.) me he limitado a pasear por las calles de Sevilla sin expresión alguna en mi cara. Yo que suelo caminar rápido si voy sola, hoy simplemente me limitaba a andar, sin prisa y sin pausa. Seria, y con la mirada perdida.

No puedo decir que esté enfadada. Es más, no puedo decir que sienta absolutamente nada, no hay odio, no hay tristeza, ni siquiera se si hay amor... no queda nada en mi interior. Y entiende cuando digo que estoy vacía, pues es en el más absoluto sentido de la palabra. No hay ni el más absurdo sentimiento en mi. Nada.

Ya no puedes destruir un corazón que ha dejado de existir. Anoche tiré los trozos que dejaste para rematar en unos días. Ya no puedes golpearme en el estomago, he dejado de sentirlo. Ya no puedes llamarme por mi nombre, ni por cualquier otro, he dejado de escuchar.
Lo he tirado todo. No me queda absolutamente nada, por no tener, no tengo ni documento nacional de identidad. 
En unos días, seré capaz de tirar hasta mis principios si hace falta, seré capaz de cruzar tierras que nunca quise, y no me importa.
No causa mayor daño en mi interior. No puedes dañar una habitación que está vacía, amor.

He borrado las expresiones de mi cara, y quiero seguir borrando cosas. Quiero olvidar tanto llanto, porque en estas ultimas horas, he llorado tanto que mis lagrimales están encallados. Que ya no puedo llorar más, que no me quedan lagrimas.
Que ya no puedo respirar ni por tí, no por nadie. Ni siquiera por mi.

Que lo único que no me han robado ha sido el pasaporte. Y a ver de dónde saco yo ahora la ganas, de irme lejos.

MC

No hay comentarios:

Publicar un comentario