jueves, 31 de julio de 2014

Miércoles 30.

Creo que empiezo a ser monotemática. Y feliz, también soy bastante feliz. Y aquí quería llegar yo, a la felicidad. Creo que es lo que el mundo nunca entendió, incluso yo también dejé de creerlo alguna vez.

Él me hace feliz. También es capaz de convertirme en una persona horrible, celosa y algo loca, pero mejor eso lo tratamos en otro momento. 
Él me hace feliz. Y lo puede hacer con muy poco. Me conformo con que me diga que estoy guapa, con que quiera cogerme de la mano, o con que me de un beso al despertar de la sienta cuando yo aun tengo los ojos cerrados. 

Mientras él me quiera, se acabaron los monstruos. Porque la vida a su lado es sencilla, el hace que todo sea fácil. Hace que quiera correr y abrazarle, sonría en todo momento. Y me da la vida, lo mismo que me la quita. 

Soy consciente de que estoy escribiendo sin coherencia alguna, simplemente transcribo todo lo que me viene a la cabeza. Zás, sin filtro. 
Esta noche quiero que se lo pase bien, querría estar ahí, incluso volvería mañana o el finde si el me lo pidiera. Pero soy consciente de nuestras limitaciones, y por ello, solo quiero que sea feliz. 

Quiero que sonría, que se lo pase bien a mi lado, y que sea consciente de que cada vez que me vaya es porque pienso volver. Que ya me equivoqué una vez, y todavía tengo miedo de volver a causar que sea él quien no quiera estar a mi lado. 

Es la única persona que me ha demostrado que está en lo bueno y en lo malo. Él me enseña que tenemos mucho que aprender juntos e infinidad de cosas que mejorar. Tiene conmigo más paciencia que mi propia madre.
Vivir sin él es complicado, porque la primera persona en la que pienso al despertar es en él. Cualquier noticia tengo que dársela y sin sus buenas noches, no soy persona. 


Sé que esto no es nada poético, por ello lo voy a enmascarar para que nadie lo entienda. Hoy le he entregado una parte de mi. Y creo que ha sido perfecto.
Hoy solo quiero sonreír al destino, porque una vez más. volvió a unir nuestros planes. Y se que no debo fliparme, pero ¿cómo no voy a hacerlo?

Hoy he dormido la siesta con la persona más extraordinaria que hay en mi vida. Nunca lleva bien el pirsin, es tremendamente sensual al volante, causa ciertos celos en mi cabeza, y siempre quiere tener la razón en todo. 
Tiene una bmx y le encantan los "me gusta" en su cuenta de Instagram. Y por algún motivo todas sus casas están siempre rodeadas de gatos.  
Siempre que dice te quiero, se me para el mundo, y cuida su cicatriz del hombro como si de un modelo de Armani se tratase.  
Es la única persona que merece en el mundo que le quiera, porque de lo ocupado que está viviendo el día a día, creo que no es consciente de lo ingenioso y especial que me resulta.
Y si algún día os parais a olerle, debéis saber que es adictivo. Qué mi olor favorito es el que deja en mi ropa cada vez que me abraza.  

Y si, estoy flipada. Me flipé el día que le conocí y esto aumenta exponencialmente. Porque por el motivo que fuera, la vida lo cruzó en mi camino y algo se nos resiste para que no nos separemos. Así que si, estoy flipada ¿y cómo no? qué hoy he dormido la siesta con Juanma. Abrazados.

Desnudos. 


Yo se que es cuestión de tiempo, pero que Willy Fog no será el único en dar la vuelta al mundo. 
A mi los 80 días poco me importan. A mi con que me des la mano...


Que si hay algo que quiero es ir contigo de la mano.
Dandole la vuelta a lo que sea, a mi mundo el primero.
Qué sonrías y me mates en tu media curva.
Que me quieras. 
Que te quiero, amor. 

Que te quiero gordo.

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