Yo solia escribir con coherencia. O por lo menos solia gustarme lo que hacia.
Solia gustarme ver lo enamorada que estaba y lo bonito que se reflejaba en mis textos. Solia gustarme tenerte por musa. Mi maxima inspiración era tu sonrisa, tu media sonrisa.
Solia estar enamorada de la idea del futuro. Juntos y revueltos. Caoticos como nosotros somos. Solia vivir en la utopia de abrazar mi almohada todas las noches mientras susurraba un te quiero gordo.
Y para que mentir, solia tener esos momentos tan mios, en los que si tocaba mi cuerpo, era pensando que tus manos calientes y fuertes eran las que me abrazaban.
Pero puestos a decir la verdad, no he dejado de hacer aquello que digo solía. Es solo que ahora lo hago temerosa y con miedo.
Aun me acuesto y menciono tu nombre, aun sigues siendo mi musa, y ayer mismo me toqué en tu nombre.
Y por qué no, llevo todo el dia creando una historia en la cabeza, resulta que yo estoy trabajando en un complejo hotelero en el departamento de comunicación interna y recursos humanos (departamente recientemente inventado por mi) y tú, llegas nuevo a trabajar. Llevo todo el dia en una puñetera pelicula de hollywood. Te he imaginado 5 años más, un piso nuevo, y una historia en donde nos queremos a morir de nuevo.
He imaginado las fuerzas con las que iba a poder gritar tu nombre y acompañado de un te quiero. De una yo del futuro tan enamorada que corre a la puerta de tu coche rogando que no te vayas. Y no te vas.
Y es en ese momento cuando la realidad me llama y veo que me has escrito. No que me hayas escrito para algo bueno, pero supongo que mi yo informativo sigue siendo útil.
Y ahora que me paro ha pensar, yo, la misma que se imaginaba correr y gritar tu nombre como signo del amor, no tiene huevos ni de ponerte un buenas noches...
Supongo que me asusta tanto que realmente deba esperar a estar en recursos humanos para volver a verte, que lo unico en lo que pienso es en dejar de cagarla.
Y en que me quieras, pero eso ya es otra historia.
MC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario