¿En serio? ¿Pero en serio? Es que no me lo estoy creyendo de verdad. No me entra en la cabeza lo sumamente toooonta que puedo llegar a ser.
Estos días van a cámara lenta. De verdad, solo tengo ganas de que llegue el fin de semana y se vayan mis padres, que me dejan la casa sola. SOLA para mi. Traducción:
- Voy a ir en bragas por la vida, o desnuda.
- Voy a salir y entrar cuando quiera o si quiero.
- Pienso comer en la ducha si me apetece. O mejor, comeré pizza mientras me doy un baño de sales naturales y espuma (muuuucha espuma). Si, que te dejen la casa sola es maravilloso.
A decir verdad, hoy estoy enfadada. Hoy quiero desfogar mi odio. Creo que voy a añadir a mi lista de deseos un saco de boxeador, para imprimir más de una cara y pegarla cada semana. Seria una bonita forma de declarar el enemigo semanal del país del arco iris carmenzuelo.Y si alguno repite más de una semana, iría añadiendo partes del cuerpo.
¡Es una idea genial! Es casi tan genial como la de poner la cara de Piqué a mis ex en las fotos que tengo juntos en mi cuarto, y no porque me guste el sujeto de Piqué, si no porque por algún motivo, encaja tan bien con todos los cuerpos, creando una imagen taaaan cómica. Adjuntaría foto, pero tampoco quiero ofender a nadie... ni a Piqué. Por otro lado diréis ¿Y por qué no quitas las fotos inútil? A ver, la mayoría las quito, pero siempre dejo una con Piqué, para alegar la salsa.
En definitiva, hay días en los que me planteo seriamente el asesinato. Cuando me caes mal, es un odio insoportable... es como los dos minutos de odio que el partido obliga a sus miembros hacer en 1984. De verdad, gritaría, golpearía cojines (si, si, cojines, que tampoco quiero lastimarme). Algún día haré un muñeco de vudu, aunque no sirva de nada, pero al menos lo miraré orgullosa desde mi pedestal y reiré muy lejos de quedar satisfecha, pero da igual, reiré maquiavélicamente.
Para ser sincera, ahora que me he ido a cenar, y he comido comida (valga la redundancia) mejicana, se me ha pasado un poco este estado enfermizo de odio a lo Hermano Mayor.
Eso de que la música amansa a las fieras es mera palabrería, lo que si que las calma, es la comida.
Aaaaaadió
MC-

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