Hoy he conocido a alguien. Ha sido solo un ratito el que he podido disfrutar de su compañía, pero me ha bastado para comprender muchas cosas.
Al caer la noche y volver a mi casa me he topado con este desconocido, a quien ayer ya escuché rondando por mi zona.
¿Nunca te ha pasado que durante todo un día tus amigos intentan animarte sin éxito alguno?
Pues para mi, ese día es hoy. No hay nada que me haga ver mas allá de lo errores... y entonces, llegó él.
Hemos entrado a la puerta de mi patio, y con total confianza, nos hemos abrazado, como si de toda la vida nos conociéramos.
Su ronca y masculina voz me resultaba tan protectora, y cada roce que me daba en el cuerpo, me hacía sonreír.
La verdad es que por mi, le subiría a mi casa y no dejaría jamás que se fuera, porque la alegría que me ha dado en este ratito, llevo todo el día necesitandola. Lo malo es que no creo que mi padre permita que le meta en mi cuarto...
Hoy no ha sido un buen día. Pero al menos mi nuevo amigo, ha sabido darme lo que más necesitaba. Un simple abrazo sin motivo alguno.
mc-
No hay comentarios:
Publicar un comentario