sábado, 1 de junio de 2013

¿De dónde? De ti.

Un beso. Un instante.
Y no fue nada. Quedó vacío.
No lo entendí.
Pasadas las horas empezó a quemar.
La duda, la incertidumbre.
Las ganas.
¿Pero qué ganas?
Yo, pierdo.
¿Y qué pierdo?
El sentido.
La coherencia. La razón.
Me quitas la lógica, los argumentos, y hasta la respiración.
Ese instante en dónde sólo respiro tu aliento. Tu olor.
Que se pega a mi. Tus caricias.
El movimiento.
Quiero moverme contigo.
Aunque quizás es mejor correr sola.
Y ya sabes lo que dicen. Más vale sola...
Pero... ¿Y si tú compañía no fuera tan mala?
No, si mala no es. Demasiado buena. Tanto que duele, engancha, te droga y te hace suya.
Dependes de ella. Su aroma.
La esencia. Y cómo te afecta.
La más mínima dosis te causa estragos.
No entiendes ¿cómo? ¿dónde?
Sólo sabes que te destruye o te hace inmenso.
Y yo de momento sigo en el metro sesenta, y bajando.
¿Dedicarte un beso más?
Sabes que te lo acabaré dando.
Pero ¿dónde está el final implícito?
¿Lo pondrás tú?
Porque no es un monopolio. Créeme.
No te acomodes. No siempre ganas.
Y hay veces que me apetece irme. Y creo quiero irme.
Es necesario.
¿De dónde? De ti.
-MC

No hay comentarios:

Publicar un comentario